Durante décadas, la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) ha estado buscando señales alienígenas, como ondas de radio. Pero, seamos honestos, el universo es ENORME, y encontrar una aguja en un pajar parece fácil comparado con esta tarea. Ahora, una nueva investigación sugiere una forma inteligente de refinar nuestra búsqueda: estudiar nuestras propias transmisiones espaciales profundas.

La idea, publicada en Astrophysical Journal Letters, sugiere centrarse en cómo transmitimos señales fuertes al comunicarnos con nuestras misiones espaciales profundas. Los investigadores, incluidos miembros de Penn State y del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, descubrieron que, si los alienígenas también son viajeros espaciales, sus señales probablemente aparecerán en circunstancias similares. Es como decir: "Si están haciendo lo que estamos haciendo, ¿dónde esperaríamos ver la evidencia?"

Piénsalo: llevamos más de un siglo filtrando señales de radio. ¡Los aeropuertos son prácticamente fuentes de ondas de radio! Entonces, ¿y si los alienígenas son tan ruidosos como nosotros? Ahí es donde entra la Red del Espacio Profundo (DSN) de la NASA. Esta red es un sistema de instalaciones terrestres que se comunican con todo, desde satélites hasta sondas como la Voyager. Como señala Joseph Lazio, científico de proyectos del JPL, la DSN envía algunas de las señales de radio más potentes de la humanidad al cosmos.

Al combinar las transmisiones de la DSN con las ubicaciones de las naves espaciales, el equipo pudo identificar el momento y la dirección de las transmisiones espaciales profundas de la Tierra. Los investigadores descubrieron que las señales de radio del espacio profundo se dirigen principalmente a Marte, pero también a otros planetas y telescopios. Si los alienígenas estuvieran observando durante una alineación Tierra-Marte, habría un 77% de posibilidades de que estuvieran en el camino de nuestras señales. Bastante genial, ¿eh?

La investigación sugiere que SETI debería centrarse en los momentos en que los exoplanetas se alinean entre sí o con su estrella anfitriona, como se ve desde la Tierra. Nuestro sistema solar es relativamente plano, por lo que nuestras transmisiones viajan a lo largo de ese plano. Es plausible que los alienígenas utilicen estrategias similares, por lo que SETI también debería apuntar a los mismos tipos de alineaciones.